CBS y SII Serán dos de los impuestos más importantes del nuevo sistema tributario brasileño y ya están suscitando una duda estratégica entre miles de empresarios: ¿Merece la pena seguir en el Simples Nacional o es mejor pasar a otro régimen fiscal?
La respuesta depende de las características de cada empresa, ya que la reforma fiscal ha creado nuevas posibilidades de tributación que pueden alterar significativamente la carga fiscal, la competitividad y el aprovechamiento de los créditos fiscales.
En este artículo, comprenderás cómo funcionan estas opciones, qué factores hay que analizar antes de tomar cualquier decisión y cómo el departamento de control de gestión puede ayudar a tu empresa a elegir la opción más ventajosa.
¿Cómo funcionará el régimen fiscal del «Simples Nacional» con la reforma fiscal?

A Reforma fiscal ha mantenido el «Simples Nacional», pero ha introducido cambios importantes relacionados con la CBS (Impuesto sobre bienes y servicios) y al SII (Impuesto sobre bienes y servicios).
En la práctica, Las empresas que se acogen al régimen Simples disponen ahora de dos opciones para el pago de estos impuestos:
- La primera es seguir exactamente como se hace actualmente, recaudando el CBS y el IBS dentro del régimen único del Simples Nacional (DAS).
- La segunda alternativa permite a la empresa recaudar el CBS y el IBS por separado, al margen del DAS, manteniendo el resto de impuestos dentro del régimen simplificado.
La segunda posibilidad crea un modelo híbrido de tributación, lo que podría resultar ventajoso para determinados tipos de empresas, sobre todo aquellas que realizan muchas operaciones entre empresas.
¿Qué significa recaudar el CBS y el IBS fuera del régimen Simples?
Cuando la empresa opta por la recaudación separada, sigue estando sujeta al régimen Simples Nacional para el resto de impuestos, pero calcula el CBS y el IBS de acuerdo con las normas generales del IVA dual.
Es decir
- Los impuestos dejan de pagarse dentro del DAS;
- A partir de ahora se calcularán por separado;
- Los impuestos aparecen destacados en la factura;
- Los clientes pueden beneficiarse de créditos fiscales derivados de estas operaciones;
- La empresa también empieza a aprovechar los créditos correspondientes a sus adquisiciones, de conformidad con la legislación.
En la práctica, se crea una dinámica muy similar a la que existe en los regímenes tradicionales en lo que respecta al IVA.
El objetivo principal era evitar que las empresas acogidas al régimen Simples Nacional perdieran competitividad en las operaciones realizadas con personas jurídicas.
- En el modelo tradicional del Simples, los impuestos pagados en el marco del DAS no generan créditos íntegros para el comprador.
En un sistema basado en el IVA, esto podría llevar a las grandes empresas a eludir comprar a proveedores que se acogen al régimen Simples, ya que no podrían recuperar íntegramente los impuestos pagados.
Al permitir la recogida selectiva de CBS e IBS, la Reforma fiscal Reduce este tipo de problemas y preserva la competitividad de las pequeñas empresas que operan en el mercado B2B.
¿Cuándo merece la pena declarar el CBS y el IBS fuera del régimen Simples?
No hay una respuesta única, pero hay algunos escenarios que apuntan a un mayor potencial de ventaja.
- Empresas que venden principalmente a otras empresas
Cuando los clientes son personas jurídicas que se benefician de créditos fiscales, la posibilidad de desglosar el CBS y el IBS en la factura hace que el proveedor sea más competitivo.
Esto se debe a que el comprador puede recuperar esos importes en su propia declaración fiscal. En muchos mercados, este factor puede influir directamente en la elección del proveedor.
- Empresas con un elevado volumen de compras
Las empresas que tengan muchos gastos en mercancías, materias primas, insumos y determinados servicios podrán recuperar parte de los impuestos pagados por dichas adquisiciones.
En función de la estructura de costes, esta recuperación puede reducir significativamente la carga fiscal efectiva.
- Empresas integradas en cadenas de producción
Las empresas que forman parte de largas cadenas industriales o comerciales suelen verse más afectadas por el sistema de créditos.
En estos casos, la recaudación por separado puede hacer que la operación resulte más eficiente desde el punto de vista fiscal.

¿En qué casos puede resultar más ventajoso mantener el CBS y el IBS dentro del DAS?
En muchas situaciones, seguir pagando la totalidad de los impuestos a través del régimen Simples seguirá siendo la mejor opción.
Esto suele ocurrir cuando:
- La mayor parte de las ventas se dirigen al consumidor final (B2C);
- La empresa cuenta con pocos créditos fiscales aprovechables;
- La estructura administrativa es reducida;
- La facturación se mantiene dentro de los tramos más ventajosos del régimen Simples;
- Los costes operativos que conlleva gestionar un modelo híbrido superan los beneficios obtenidos.
Las empresas dedicadas al comercio minorista, la alimentación, los servicios personales y diversas actividades locales suelen encajar en este perfil, aunque Cada caso debe analizarse de forma individual.
¿Merece la pena salir del régimen «Simples Nacional»?
Esta es otra pregunta que ha cobrado relevancia tras la aprobación de la Reforma fiscal. La respuesta sigue siendo: Depende.
Migrar a la Beneficio presunto o al Beneficio real El mero hecho de que exista la posibilidad de aprovechar los créditos puede ser un error.
La decisión debe tener en cuenta varios factores a la vez, entre los que cabe destacar:
- Volumen de negocio anual;
- Margen de beneficios;
- Gastos deducibles;
- Estructura de costes;
- Nóminas;
- Perfil de los clientes;
- Previsión de crecimiento;
- Sector de actividad.
En algunos casos, incluso con el nuevo IVA, el régimen «Simples» seguirá suponiendo una menor carga fiscal. En otros, el régimen de «beneficio presuntivo» podría resultar más ventajoso.
La importancia de la planificación fiscal antes de la transición
A Reforma fiscal Se aplicará de forma gradual, pero eso no significa que las empresas deban esperar a que sea obligatorio para comenzar sus estudios.
Cuanto antes se realicen las simulaciones, mayores serán las posibilidades de adaptar los contratos, revisar los precios, ajustar los sistemas, reorganizar los procesos y preparar al equipo para la nueva situación.
Además, la normativa seguirá evolucionando a lo largo de los próximos años. Seguir de cerca estos cambios con el apoyo de expertos permite a la empresa aprovechar las oportunidades y reducir los riesgos durante toda la transición.
Conclusión
La posibilidad de recoger CBS y SII La exclusión del régimen «Simples Nacional» constituye una de las novedades más relevantes de la reforma fiscal para las microempresas y las pequeñas empresas.
Sin embargo, esta alternativa no significa que dejar de cotizar al DAS o pasar a otro régimen vaya a resultar automáticamente más ventajoso.
La decisión depende de un análisis individualizado que tenga en cuenta:
- El perfil de los clientes;
- La estructura de costes;
- El potencial de aprovechamiento de los créditos;
- El impacto en el flujo de caja;
- La complejidad operativa;
- Los objetivos estratégicos de la empresa.
En este contexto, una buena planificación fiscal, junto con una cuentas de asesoramiento resulta esencial.
Mediante estudios comparativos y previsiones financieras, es posible identificar la alternativa que ofrece una mayor eficiencia fiscal sin comprometer la competitividad y la solidez financiera de la empresa.
Antes de optar por cualquier vía, conviene realizar un análisis técnico exhaustivo para aprovechar los cambios de la Reforma fiscal en una oportunidad de crecimiento sostenible.
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